Especialista indica dónde se encuentra el ombligo de los perros y cómo es
Aunque casi no se ve, todo perro tiene ombligo y su localización es clave para el veterinario al evaluar la salud desde cachorro.

Muchos tutores conviven años con su perro sin notar un detalle anatómico básico: el ombligo. A diferencia del humano, no es evidente ni visible a simple vista, lo que alimenta dudas y creencias populares. Sin embargo, desde la medicina veterinaria, su existencia y función están claramente definidas y explican parte del desarrollo temprano del animal.
¿Los perros tienen ombligo? Lo que explica el veterinario
La respuesta es simple y científica: sí, los perros tienen ombligo. Al igual que las personas, los canes son mamíferos placentarios y durante la gestación reciben oxígeno y nutrientes a través del cordón umbilical, conectado a la placenta materna.
Cuando los cachorros nacen, la madre corta el cordón umbilical —o lo hace un veterinario en casos como cesáreas— y queda una pequeña herida. Esa lesión cicatriza en pocos días y da origen al ombligo, que no es más que una cicatriz permanente. “Los perros desarrollan su ombligo exactamente igual que los humanos, solo que luego queda mucho menos visible”, explican en el portal especializado ExpertoAnimal.
¿Dónde está el ombligo del perro y cómo encontrarlo?
El ombligo del perro se localiza en el abdomen, en la línea media del vientre. Para ubicarlo, se puede trazar una línea imaginaria desde el final del esternón hasta el pene o la vulva. A mitad de ese recorrido suele encontrarse una pequeña zona con textura diferente.
En muchos casos, el pelo forma un leve remolino o cambia de dirección, lo que ayuda a identificarlo. En perros de pelo corto es más sencillo detectarlo, mientras que en razas de manto largo conviene apartar el pelo con paciencia o humedecerlo ligeramente.
Visualmente, el ombligo canino es:
- Una cicatriz pequeña, de pocos milímetros
- De forma redondeada u oval
- Plana y de tejido algo más duro
- De color claro o ligeramente más oscuro según la piel
Función del ombligo y cuidados básicos
Durante la gestación, el ombligo cumple una función vital. Es el punto de intercambio de oxígeno, nutrientes y desechos entre la madre y el feto, a través del cordón umbilical. Sin esta estructura, el desarrollo del cachorro no sería posible.
Una vez que el perro nace, el ombligo deja de tener cualquier función fisiológica. En la etapa adulta es solo una marca estética, sin impacto en la salud. No obstante, en los cachorros se debe vigilar su correcta cicatrización.
Los veterinarios recomiendan:
- Desinfectar la zona tras el parto si es asistido
- Observar inflamación o secreciones
- Consultar ante bultos o abultamientos
“Infecciones o hernias umbilicales pueden representar un riesgo en los primeros días de vida”, advierte Marta Sarasúa, de Experto Animal.
Entender dónde está el ombligo del perro y qué representa permite derribar mitos y prestar atención a señales importantes, especialmente en las primeras etapas de vida. La observación informada del cuerpo canino no solo fortalece el vínculo con la mascota, sino que también facilita la detección temprana de posibles problemas de salud, una práctica clave para una tenencia responsable.
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