Estilo y Tendencias

Chava Flores, cronista musical de la capirucha

El compositor que le puso letra, humor y memoria a la vida cotidiana de la capital mexicana, desde la vecindad hasta la cantina.

Chava Flores, cronista sonoro de la capital.
Chava Flores, cronista sonoro de la capital.

Salvador ‘el Chava’ Flores Rivera, nació un 14 de enero del año del señor de 1920 en la ilustrísima Ciudad de México y, con su inigualable amor urbano, compuso el soundtrack de la vida chilanga del siglo XX.

El Chava hizo del albur y los modismos lingüísticos defeños, actos poéticos cantados; y a partir de su rutina diaria, desarrolló una crónica musical, atiborrada de ironías que reflejaron, reflejan y (por lo visto) reflejarán el quehacer cotidiano de las y los mexicanos, especialmente aquellos que habitamos la capital del país.

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Crédito: Especial

Antes de compositor, el ‘cronista del barrio’ (como se le conoce), fue vendedor de puerta en puerta, boxeador aficionado, cargador en el mercado de su natal barrio de la Merced, dependiente de tienda de abarrotes y periodista ocasional , experiencias que aguzaron su oído (y sentimiento), hasta aprender a escuchar a toda la ciudad y retratarla en sus canciones.

"Sólo debe hablar de México quien lo quiere, pues estos retratos cantados, son fotografías musicales hechas con pedazos de la vida en el Distrito Federal”, aseguraba

El gran Chava Flores nunca escribió desde el pedestal del artista, lo hizo desde la banqueta, el camión, el mercado y la vecindad donde mi abuelo materno, Don Jorge Bulnes, le conoció, y entabló una longeva amistad que, incluso, me alcanzó en la infancia…

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Crédito: Especial (con amorosa memoria)

A principios de la década de los ’80, era costumbre popular visitar (incluso en familia) mesones musicales conocidos como ‘Peñas’, donde trovadores solitarios o en grupo, interpretaban temas tradicionales y canciones de protesta, al compás de quenas, guitarras, cuatros, charangos, arpas, bombos, maracas, teponascles, pitos y flautas.

En la avenida Revolución, estaba la entonces muy afamada ‘Peña Tupac, donde aproximadamente una vez al mes, el Chava se presentaba e interpretaba algunas de sus más de 300 canciones, muchas de las cuales eran inevitablemente coreadas por todo el público.

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Crédito: Especial

El viernes 14 de marzo de 1980 (lo recuerdo muy claramente), mi abuelo (cómplice de múltiples andanzas), me llevó a celebrar mi undécimo cumpleaños a este cantabar y, sabedor de mi afición musical y mi especial gusto por las composiciones de su amigo, le dijo que yo me sabía todas sus canciones, e incluso era capaz de dar un recital completo con él…

¡El resultado no pudo resultar más mágico para mí! Tembloroso subí al escenario y, a dúo, canté con Chava los XV años de Espergencia, Sábado Distrito Federal y el Gato Viudo, ante un sorprendido auditorio repleto, (que yo percibía compuesto por más de mil personas, aunque en el lugar no cabían más de 100), y este, fue uno de los más increíbles regalos que me ha dado la vida… Y mi abuelo, por supuesto…


(DISCULPEN QUE ESTE AUTOR SE TOME UN MOMENTO PARA DERRAMAR UN PAR DE LÁGRIMAS QUE INEVITABLEMENTE BROTAN AL RECORDAR A MI VIEJO Y NUESTRAS MUCHAS ANDANZAS)


Ya recompuesto, debo comentar que, a diferencia del bolero romántico o la canción ranchera épica que en la juventud del artista se acostumbraba componer e interpretar, Chava Flores se decidió a narrar historias íntimas y tan cotidianas como el pago de la renta, la suegra incómoda, el compadre abusivo o la sempiterna “falta de dinero”.

Él mismo definía su estilo como “canciones para el pueblo” en las cuales, sin aspavientos, y detrás de un humor que desbordaba ironía y sarcasmo, lanzó una inequívoca crítica social, con observación aguda, y una sobresaliente capacidad de retratar desigualdades y aspiraciones frustradas, las cuales tienen carcajadas como base rítmica.

“Yo no soy músico, soy contador de historias”, aseguraba

Y esas historias, a pesar de su tan humilde origen como sencillo nacimiento, encontraron eco y voz en intérpretes de la talla de Pedro Infante, Tin Tan, Pedro Vargas, Lucha Reyes, Óscar Chávez, Eugenia León, Los Folkloristas y Joan Manuel Serrat (entre muchísimos otros más), quienes las han promovido por y durante varias y variadas generaciones.

Mi ciudad cantada

Dentro de su gran repertorio, destacan las canciones ‘Sábado Distrito Federal’, ‘La tertulia’, ‘Peso sobre peso’, ‘El Gato Viudo’, ‘A qué le tiras cuando sueñas mexicano’, y ‘Los XV años de Espergencia’, actos de tragicomedia social que, en clave musical, hemos cantado y gozado millones de personas.

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Crédito: Especial

El gran Chava Flores, trascendió “al otro barrio” el 5 de agosto de 1987, pero su obra vive por, en, y gracias a la ciudad que cantó, la cual, a pesar del tiempo, conserva las mismas tradiciones y contradicciones que, siempre con tragedia y humor nos ‘champa’ en la cara.

Por lo que debemos o deberíamos entonces preguntarnos: ¿a qué le tiras cuando sueñas mexicano?

Periodista multiplataforma con más de 35 años de experiencia profesional en noticias. Soy experimentador de la comunicación social, especializado en temas políticos y un apasionado de la literatura, la música, la filosofía, el arte y las ciencias, lo que me ha vuelto un entusiasta generador de contenidos y contador de historias; además de experto certificado por la OPS/OMS en seguridad vial y movilidad infantil. Ver más


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