¿Halloween? No, en la época prehispánica se dedicaban 20 días al Huey Miccaílhuitl para celebrar a los muertos
De acuerdo con los escritos de Enrique Vela publicados en el libro ‘Arqueología Mexicana’, la festividad de Día de Muertos duraba no uno, no dos; sino 20 días.

Con la llegada de octubre, muchas personas empiezan a lo que les gusta llamar la ‘spooky season’, es decir, la ‘temporada de sustos’, haciendo referencia al Halloween. Pero mientras que en Estados Unidos se dedica solo un día a protegerse de brujas y fantasmas, en la cultura mexica, se dedicaban 20 días al Miccailhuitontli y el Huey Miccaílhuitl, la famosa ‘Gran Fiesta de los Muertos’, y esto es todo lo que se hacía en esta temporada.
El Huey Miccaílhuitl, la gran fiesta de los muertos que se celebraba 20 días
De acuerdo con los escritos de Enrique Vela publicados en el libro ‘Arqueología Mexicana’, en la cultura mexica, se le dedicaban 20 días al Huey Miccaílhuitl, la ‘gran fiesta de los muertos’, en la cual la tradición giraba alrededor del xócotl huetzi, el tronco que se colocaba en el Templo Mayor durante la veintena anterior, y que tenía como objetivo ser derribado en la actual.
El Miccailhuitontli era una festividad dedicada a los niños fallecidos y se llevaba a cabo en agosto. Por otro lado, el Hueymiccailhuitl se celebraba en septiembre y era conocida como la gran fiesta de los muertos. Ambas conmemoraciones tenían una duración de 20 días.
- Durante la festividad de Xócotl Huetzi, los mexicas ayunaban tres días en honor a sus muertos. El día de la celebración, todos subían a los techos de sus casas y, mirando hacia el norte, los llamaban con frases como: “Vengan pronto, que los esperamos”.
- En el día 18 de la veintena, se derribaba el tronco del xócotl, que después se colocaba sobre otro tronco decorado con papeles de colores y cuerdas. En la cima se ponía una figura hecha de tzoalli (pasta de amaranto con miel).
- El día 20, se realizaba un ritual más solemne: cautivos que representaban a los mimixcoa eran sacrificados en una hoguera, de donde los sacerdotes los rescataban para extraerles el corazón. Al mediodía, hombres y mujeres participaban en danzas, y los jóvenes intentaban trepar al tronco por las cuerdas.
- El primero en llegar derribaba la figura de tzoalli, cuyos pedazos eran recogidos por la multitud, y luego el tronco era tumbado. Este ritual guarda una clara relación con la actual Danza del Volador, que todavía se practica en algunas comunidades indígenas.
Las flores eran el elemento central de esta fiesta, se recolectaban de todas las variedades posibles y se usaban para hacer guirnaldas que adornaban los templos. La noche previa se preparaban los alimentos que se compartirían en la celebración, como tortas de maíz y carnes de guajolote y perro.
En la mañana de la fiesta, las primeras flores se ofrecían a Huitzilopochtli y después al resto de los dioses. Por la tarde, se realizaban danzas en las que participaban jóvenes y guerreros, quienes bailaban junto a las auienime, mujeres dedicadas a la prostitución ritual.
Y tú, ¿sabías que los mexicas dedicaban 20 días para celebrar a sus muertos, entre agosto y septiembre? Muy diferente a lo que hoy conocemos en el Día de Muertos (festividad completamente aparte).
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Comunicóloga y periodista chilanga egresada de la Universidad Latina (UNILA). Soy redactora web y me especializo en estilo de vida, consejos de jardinería y nuevos lugares a dónde ir. Soy la cazadora de ofertas en línea. Spoiler: una señora en cuerpo de una veinteañera. Ver más





