Cuál es el electrodoméstico que debes limpiar en otoño para prolongar su vida útil
Este aparato trabaja sin descanso en verano y acumula polvo y bacterias; si no lo limpias en otoño, puede reducir su rendimiento y acortar su vida útil.

Con la llegada del otoño y el descenso de las temperaturas, muchos hogares comienzan a guardar los aparatos que usaron intensamente durante el verano. Sin embargo, antes de guardarlos, es clave realizar una limpieza profunda que muchas veces se pasa por alto. El electrodoméstico que merece atención en esta época son los ventiladores. Ya sean de techo, de torre, de mesa o de pie, todos acumulan polvo, suciedad y alérgenos que afectan tanto a su funcionamiento como a la calidad del aire dentro de casa.
Por qué limpiar los ventiladores en otoño
Según expertos en limpieza, los ventiladores suelen olvidarse porque se asume que “se limpian solos”. La realidad es distinta: si se dejan con polvo, pueden sufrir sobrecalentamiento, daños en el motor y hasta disminuir su vida útil. Además, mantenerlos sucios implica que, al encenderlos, distribuyen partículas y contaminantes que pueden agravar alergias o problemas respiratorios.
El otoño es la estación ideal para este mantenimiento, ya que muchos de estos aparatos dejarán de usarse y pasarán meses guardados. Una limpieza a fondo en este momento no solo garantiza que estén en condiciones óptimas cuando vuelvan a funcionar en verano, sino que también evita la acumulación de bacterias y moho en el almacenamiento.
Cómo hacer una limpieza correcta
La primera regla es siempre desconectar el aparato de la corriente antes de manipularlo. En ventiladores de mesa o de pie, lo ideal es retirar la rejilla y las aspas, lavarlas con agua tibia y jabón suave, secarlas bien y volver a ensamblar. Para las rejillas que no se pueden desmontar, un aspirador con cepillo o aire comprimido es suficiente para retirar el polvo.
En el caso de los ventiladores de torre u oscilantes, muchos modelos no se abren, por lo que se recomienda aspirar los orificios de ventilación y pasar un paño de microfibra húmedo por las ranuras externas. Los de techo, en cambio, pueden limpiarse con un truco casero, usar una funda de almohada para atrapar el polvo de cada aspa sin ensuciar toda la habitación.
Una rutina sencilla para alargar su vida
Los especialistas sugieren limpiar los ventiladores de forma superficial cada semana en verano y hacer una limpieza profunda al menos una vez al mes. En el caso de los extractores de baño, basta con dos limpiezas anuales, ya que el exceso de suciedad puede incluso convertirse en riesgo de incendio.
Realizar esta rutina no solo prolonga la vida útil de los ventiladores, sino que también mejora la calidad del aire en casa y evita gastos innecesarios en reparaciones o reemplazos. Con unos minutos de mantenimiento en otoño, podrás asegurarte de que tus aparatos funcionen de manera segura y eficiente cuando vuelva el calor.
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