2 mascarillas caseras que dejarán tu cabello liso, hidratado y brillante
Te enseñamos a crear dos mascarillas caseras para mejorar la salud y apariencia de tu pelo.

Cuando usamos constantemente la planchita, el secador o cuando incluso nos realizamos peinados muy tirantes, el pelo comienza a quebrarse y debilitarse.
En esta ocasión te enseñaremos a realizar 2 mascarillas caseras que no solo fortalecerán tu cabello, sino que además lo dejarán liso, hidratado y súper brillante.
¿Cómo hacer mascarillas para hidratar el pelo?
Mascarilla de maicena para alisar el cabello
Esta mascarillas es ideal para hidratar y alisar el pelo. Vas a necesitar:
- 1 cucharada de maicena (para melenas cortas y medias) y 2 cucharadas (para melenas largas).
- 1 huevo (melena corta o media) y 2 huevos para melenas largas.
- 2 cucharadas soperas de aceite de oliva extra virgen
El primer paso consiste en colocar en un recipiente la maicena, las 2 cucharadas de aceite de oliva extra virgen y el huevo (previamente batido). Mezcla con una cuchara los tres ingredientes hasta que quede una consistencia homogénea.
Aplica esta mascarilla con una brocha o con la mano en el cabello. Te aconsejamos extender la mascarilla con un peine. Deja actuar la mezcla por al menos media hora (si lo deseas, puedes envolver el pelo con un papel film o usar un gorro) y luego enjuaga con abundante agua fría. Esta mascarilla es ideal para quienes tienen pelo con frizz, con tendencia a nudos o encrespamiento.
Mascarilla de aceite de argán y sábila
Esta mascarilla es ideal para hidratar el pelo, quitar el frizz y reducir la sequedad y le aportarle fuerza y vitalidad. Los materiales o ingredientes a usar son:
- 1 taza de gel de sábila de aloe vera
- 5 cucharadas de aceite de argán
Para poder realizar esta mascarilla, mezcla ambos ingredientes en un recipiente y luego aplica en el cabello. Deja actuar por unos 20 a 30 minutos y enjuaga con abundante agua fría.
Para terminar, te recomendamos extraer la humedad del cabello con una toalla, cepíllatelo y deja que se seque al aire (no uses un secador). Evita lugares que puedan generar ese frizz tan molesto.
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