El crimen en casa de Ana Luisa Peluffo que empañó la carrera de la actriz del Cine de Oro Mexicano y nunca se resolvió
La actriz murió en su rancho en Jalisco acompañada por su hijo, según dio a conocer la familia de la actriz a través de un comunicado emitido para los medios de comunicación.

Hace unas horas, se confirmó la lamentable muerte de la actriz del Cine de Oro Mexicano, Ana Luisa Peluffo, a los 96 años.
¿Cómo despidieron a Ana Luisa Peluffo?
A través de un comunicado de prensa, la familia de la actriz confirmó que: “Falleció en paz, en su rancho en Jalisco, acompañada por sus seres queridos”.
Indicaron que durante sus últimos días, la actriz vivió tranquila, cuidada y bastante cercana a su hijo.
“Agradecemos profundamente el cariño de todas las personas que a lo largo de los años apreciaron su trayectoria y disfrutaron de su trabajo y compañía, solicitamos respeto y comprensión en este momento. Su recuerdo permanecerá vivo en quienes la conocieron y valoraron su presencia y su legado artístico”, escribieron.
¿Cuál fue el crimen que empañó la carrera de Ana Luisa Peluffo?
Ana Luisa Peluffo tuvo una carrera en la que apareció en más de 200 películas y programas de televisión desde 1949, sin embargo, ésta se vio rodeada de un crimen que nunca fue resuelto.
De acuerdo con la cuenta de Facebook llamada Crónicas de Paco Macías, el domingo 27 de junio de 1965, tiempo en el que el rostro de la actriz acaparaba marquesinas, revistas y pantallas, protagonizó las notas rojas.
“Todo un velo de misterio cubre el deceso del periodista y exnovillero Rafael Romero Sánchez, ocurrido en el interior de la residencia de la actriz Ana Luisa Peluffo, en Cuernavaca", se leía en los diarios capitalinos.
Rafael Romero Sánchez, cuyo nombre real era Arturo Cal Sánchez, tenía solo 29 años, había sido novillero y periodista, y murió en casa de la actriz.
En aquel momento estaba separado de su esposa, Gloria Ávila Richardi, hija del general Maximino Ávila Camacho, y aquella tarde llegó a la casa de la actriz en Cuernavaca, Morelos, acompañado de otros colegas.
Se dijo que era una reunión social y laboral, pues Ana Luisa era madrina de la publicación donde trabajaban. Según testigos, todo iba bien, entre pláticas y un ambiente relajado, hasta que Rafael se apartó del grupo y caminó hacia la alberca. Minutos después fue sacado del agua sin signos vitales.
Intentaron darle los primeros auxilios, llamaron a un médico particular, después a los bomberos y a la Cruz Roja.
La autopsia fue la que encendió las alarmas pues los médicos legistas informaron que el periodista presentaba fractura en el cráneo, una lesión bastante profunda, además de estallamiento de hígado y vísceras. No había agua en los pulmones, por lo que la causa de muerte fue por golpes, no ahogamiento.
La policía señaló que hubo presiones para evitar la autopsia y un jardín que parecía “campo de batalla”, con mesas volcadas, botellas rotas y vasos esparcidos: “Parecía un rally. Fue un arrancadero de coches, nadie se quedó”, declaró un agente.
¿Qué dijo la familia de la actriz sobre el crimen?
Manuel Tránsito Peluffo, padre de la actriz, afirmó que Rafael había bebido y nadado sin problema, incluso estuvo bromeando.
Cuando se arrojó a la parte honda lo vieron hundirse y aunque intentaron rescatarlo, no lo lograron. Creían que las lesiones se habían producido entre intentos desesperados por salvarle la vida.
El Ministerio Público que entregó la hipótesis del crimen fue cesado de su cargo, al igual que el jefe de los servicios médicos legales que dictaminó la muerte por golpes.
Finalmente el caso se cerró entre contradicciones de los presentes. Ana Luisa Peluffo continuó con su carrera y se convirtió en uno de los rostros más entrañables del espectáculo mexicano.
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Especialista en espectáculos. Egresada de la licenciatura en Ciencias de la Comunicación de la Universidad Tecnológica de México. Ver más








