De 'chico bueno' a galán de cine: La sorprendente transformación física de Mario Casas que lo puso en la cima
El actor español, Mario Casas, sabe transformar completamente su físico para adaptarse al papel que lo requiere en el cine o la TV

Mario Casas es, sin duda, uno de los actores españoles más taquilleros y reconocidos de su generación. Sin embargo, su ascenso a la cima del cine de autor y thrillers no fue solo un camino de guiones inteligentes, sino una demostración de compromiso físico radical.
El actor ha pasado de ser el "galán de series juveniles" a un "actorazo" dispuesto a llevar su cuerpo al límite, una metamorfosis que le valió el Premio Goya y lo consolidó en la élite cinematográfica.
La transformación de Mario Casas
La verdadera transformación física de Mario Casas es la historia de cómo la disciplina extrema rompió su etiqueta de ídolo adolescente y se volvió un galán de películas.
Mario Casas se hizo mundialmente famoso interpretando al romántico y atormentado Hache en "Tres metros sobre el cielo" (2010) y su secuela. Previamente, series como "SMS" y "Los hombres de Paco" ya lo habían posicionado como el chico guapo de la televisión.
En esta etapa, su físico era atlético y estético, un prototipo de galán juvenil, pero a medida que su carrera evolucionó, Casas comenzó a aceptar papeles que requerían una inmersión psicológica y, sobre todo, física, adoptando una metodología similar a la de grandes nombres de Hollywood. Sus transformaciones se convirtieron en noticia y en la prueba palpable de su madurez artística.
Para roles que requerían un personaje más rudo, fuerte o asalvajado, el actor demostró su capacidad para ganar volumen muscular y corporal, como en la película "Toro" (2016), o en Bajo la Piel de Lobo" (2017), donde engordó varios kilos y adoptó un aspecto más tosco y rudo para encarnar a un cazador solitario en la montaña.
Los cambios físicos en cada película de Mario Casas
Aquel actor juvenil de "Tres metros sobre el cielo" se fue poco a poco convirtiendo en un hombre y un actor más comprometido tanto con sus papeles, como con su físico para interpretarlo.
Como en los roles que exigieron la pérdida de peso más dramática y un proceso que confesó fue el más duro. En "El fotógrafo de Mauthausen" (2018) donde Casas encarnó a Francesc Boix, un preso en un campo de concentración nazi, tuvo que perder hasta 22 kilos. Su aspecto demacrado, ojeroso y rapado le dio una autenticidad brutal al personaje, alejándolo definitivamente de su imagen de galán.
Más Leídas




Soy comunicóloga y Maestra en Administración, tengo más de 12 años de experiencia periodística. De la nota roja en Veracruz pasé a escribir temas de estilo de vida, política y espectáculos. Soy experta en redacción SEO y editora. Amo el mar, la música y el baile. Ver más












