¿El retorno del fracking? El plan de Pemex y por qué causa polémica esta medida
El fracking tiene un costo alto, no sólo hablando de dinero, sino también en términos energéticos y ambientales.

México puede volver a recurrir la fracking, uno de los procesos más polémicos de extracción de petróleo y gas, pero Pemex tiene un plan que puede ser “sostenible” para que no represente daños graves al medio ambiente; sin embargo ya generó debate por ser una de las técnicas más polémicas.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, mencionó que México está dando pasos hacia la posibilidad de usar fracking para extraer gas y petróleo del subsuelo para avanzar a la autosuficiencia energética y reducir la dependencia de lo importado.
Por un lado, esta medida puede llevar al país a tener soberanía en el ámbito energético, pero ya en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador se buscó vetar esta práctica porque se considera dañina para e medio ambiente y la salud de la población. Pero, ¿de qué trata?
El fracking, el proceso de extracción que genera polémica por los daños que provoca
El fracking, o fractura hidráulica, es un proceso que permite liberar petróleo y gas del subsuelo que es más complicada que prácticas para explotar yacimientos naturales.
Esta técnica consiste en excavar un pozo vertical para alcanzar una formación de rocas, luego se hace horizontal para iniciar con la fractura de la roca usando agua a alta presión y arena con compuestos químicos, de esta forma el hidrocarburo se hace más fluido, explica en ¿Cómo ves? el doctor Luca Ferrari, investigador del Centro de Geociencias del Instituto de Geología de la UNAM.
Todo el proceso tiene un costo alto, no sólo hablando de dinero, sino también en términos energéticos y ambientales.
Una de las cosas que más preocupan a expertos es el uso de agua ya que se calcula que cada pozo requiere entre 7.5 millones y 26.5 millones de litros de agua, misma que se llena de químicos, es decir, la contaminan. La organización No Fracking MX acusa que, incluso, genera estrés hídrico y es tanto el volumen de agua utilizada que compite con el consumo humano y agrícola.
Gran parte de los contaminantes, que se calcula que se usan entre 600 y 750 ingredientes, se quedan en el subsuelo. El agua contaminada se queda en depósitos que después sueltan compuesto tóxicos, o también se puede inyectar en otros pozos, pero se corre el riesgo de que llegue a mantos acuíferos o cuerpo de agua cercanos.
Todo esto lleva al riesgo de contaminar las tierras, el agua y, por tanto, también afectar a la salud de las personas que viven cerca.
Cabe mencionar que la presidenta señaló que se analiza el uso de sistemas de reciclaje de agua, químicos menos corrosivos y la selección de zonas alejadas de poblaciones. No obstante, la polémica sigue ya que el fracking tiene muchos riesgos a la salud y al medio ambiente.
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Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la UNAM. Escribo de programas sociales, política y estilo de vida. Ver más

















