Checo Pérez sigue siendo el rey: no corre el GP de México y en Plaza Carso demostró que es su F1esta
El piloto mexicano estuvo una vez más en el evento ‘de la pista a la cancha’ y parecía que no había más famosos.

‘Pero sigue siendo el reeeey’, dice la canción y no se equivocó. Checo Pérez regresó a Plaza Carso, pero ahora sin correr en la F1, sin estar en el GP de México, su carrera de casa y la gente no lo ha olvidado. Este fin de semana sigue siendo su F1esta, aquí manda él.
Como cada año, desde 2015 que volvió la F1 a México, la terraza de la plaza del ingeniero Carlos Slim fue testigo de una edición más de ‘De la Pista a la cancha’, el evento donde Checo Pérez juega futbol en un campo en las alturas al lado de otros famosos.
En esta ocasión, Pérez llegó con un saco azul y playera blanca, no con las chamarras de Red Bull que nos hicieron soñar con la élite del automovilismo, con tocar el cielo; sin embargo, nadie estaba triste, este fin de semana sigue siendo su F1esta y de nadie más.
La prensa esperaba cómoda en una fila sabiendo que estaría cerca del único personaje con el que nadie se divide. Al lado, cientos de mexicanos estaban formados con la esperanza y sin certeza alguna de poder ver al piloto mexicano. Sólo sabían que iba a estar ahí.
Platiqué con Armando Pedraza, el primero en formarse en fila de fanáticos que confiaban en el milagro. Fue el primero en formarse y llegó a las 7 de la mañana a un evento que empezó 3 horas más tarde y a cientos de metros más arriba de él estaba. Eso es amor.
Checo Pérez jugó y anotó un Hat-Trick en su partido
‘Capi’ Beltrán, Carlos Moreno, Oswaldo Sánchez... muchas figuras esperaban a jugar el partido, pero todos esperaban sólo al piloto con 6 victorias en la F1. Checo llegó acompañado de mucha seguridad y primero había dicho que no iba a jugar.
Le faltó Jorge Campos y claro, su Max Verstappen, con quien alguna vez jugaron a ver quién fintaba mejor; sin embargo, el nuevo piloto de Cadillac nos engañó y sí jugó; de hecho, lo hizo sin la presión de saber que en unas horas debía subir a un F1.
El ‘Viejo Sabroso’ corrió, pidió el balón y anotó 3 goles, de haber sido futbolista se habría llevado el balón. Solo participó un tiempo y el partido acabó cuando él salió de la cancha. Él ya se iba, seguro pensó, que bien cubierto porque lo hizo a minutos de acabar el duelo.
Pero eso no fue suficiente para despistar a la prensa. El partido se quedó vació y todos fuimos a rescatar unas palabras de Pérez. El piloto no había querido hablar, pero entre tanta presión, decidió revelar algunos deseos.
Por ejemplo, a pregunta expresa de quién ganaba el campeonato de F1, dijo que Max Verstappen a pesar de tener un déficit de 40 puntos y es que lo conoce bien. Ni un rastro de cariño por McLaren, el equipo que compite contra el neerlandés y que fue casa de Checo en 2013.
También reveló que tras sus eventos, volverá a casa, no irá al GP de México. Que los demás se aprovechen un poco de ese protagonismo porque en 2026 no habrá chance. Incluso comentó que su Cadillac del siguiente año tendrá como principal color el negro, algo que varios ya esperaban.
Entre una camisa azul sudada y miles de fanáticos, Checo se fue a cumplir sus deberes con más prensa. Pero abajo de Plaza Carso, sus fans no se daban por vencidos. Estaban aglutinados afuera del elevador de la plaza.
Eran tantos, que al verlos podías sentir como si fuera un aeropuerto que te recibía. Con cada rostro que no era el de Pérez se oía un lamento. Algunos reporteros tuvieron piedad y les dijeron que el piloto azteca se había marchado, pero no hicieron caso.
Checo Pérez volvió a casa y aunque sin tener en sus manos a un F1, se dio cuenta de que en este país, sigue siendo el rey.
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Es lo más importante de lo menos importante, pero el futbol es mi excusa favorita para ser feliz. Experto también en Fórmula 1. Ver más














