'Sensible pero no clasificado' vía FBI: lo que Calderón y EU probaron para acabar con la violencia
Ciudad Juárez fue testigo de una de las olas más intensas de violencia desde el inicio del sexenio de Felipe Calderón, casi 200 personas fueron asesinadas en todo el país, muchas de ellas en Chihuahua.

Durante la llamada "guerra contra el narcotráfico", losmedios de comunicación reportaban tiroteos diarios, cuerpos abandonados y familias desplazadas en todo el país, pero enun hotel en Ciudad Juárez, más de 60 funcionarios estadounidenses y mexicanos diseñaron un plan de contención para una ciudad al borde del colapso.
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La reunión fue discreta, estratégica y decisiva. Ocurrió en junio de 2010, cuando Juárez vivía el mes más sangriento desde que comenzó esta ola de violencia, registrada durante el sexenio del entonces presidente de la República,Felipe Calderón Hinojosa.
El reporte mensual de la Sección de Asuntos Antinarcóticos de la Embajada de Estados Unidos en México, marcado como "sensible pero no clasificado", reveló que del 21 al 25 de junio, representantes del gobierno estadounidense y mexicano participaron en la segunda sesión del “Ciudad Juárez-El Paso Campaign Planning”.
El encuentro entre Calderón y Obama
Se trató de una serie de reuniones ejecutivas para coordinar esfuerzos conjuntos en inteligencia, seguridad pública, tecnología judicial y operaciones policiales.
El encuentro fue encabezado por el entonces embajador de Estados Unidos, Carlos Pascual y el secretario de Seguridad Pública de México, Genaro García Luna, acompañados por altos funcionarios de la Procuraduría General de la República (PGR), el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN) y la Secretaría de Relaciones Exteriores.
Aunque públicamente la narrativa giraba en torno a enfrentamientos entre cárteles y operativos militares, en privado las autoridades trabajaban en una reestructuración institucional profunda.
Según el cable diplomático, esta sesión derivó en “propuestas concretas de fortalecimiento de capacidades, adquisición de equipo y esquemas de mentoría” para agentes locales.
La meta no era sólo contener la violencia, sino sentar las bases para reconstruir el aparato de seguridad desde adentro.
Más violencia en Ciudad Juárez
Apenas unos días antes de este encuentro, Ciudad Juárez fue testigo de una de las olas más intensas de violencia desde el inicio del sexenio de Felipe Calderón, pues tan sólo en la primera mitad de junio de 2010, casi 200 personas fueron asesinadas en todo el país, muchas de ellas en Chihuahua.
Entre esos crímenes se registró el ataque a un centro de rehabilitación que dejó 19 muertos y la ejecución de la subprocuradora estatal Sandra Ivonne Salas, considerada el “brazo derecho” de la fiscal Patricia González.
Pese a este escenario, el documento estadounidense muestra que Ciudad Juárez fue elegida como campo de prueba para una nueva etapa de cooperación bilateral, impulsada bajo el marco de la Iniciativa Mérida.
El informe detalla que, además del plan conjunto, la ciudad fue seleccionada para ser sede piloto de un proyecto de denuncia ciudadana vía mensajes SMS, un sistema que buscaba restablecer la confianza de la población en las instituciones de seguridad.
La plataforma permitiría a los juarenses enviar alertas anónimas a las autoridades, utilizando canales como texto, voz y web, pero pese a que el sistema aún estaba en desarrollo, la Embajada preveía lanzarloformalmente en Ciudad Juárez ese mismo otoño.
El cable señala que para junio de 2010 la ciudad fronteriza era el epicentro de la violencia, pero también un enclave estratégico por su cercanía con El Paso y su relevancia en las rutas del narcotráfico.
Un coche bomba y el inicio del narcoterrorismo
Apenas un mes después, en julio de 2010, Ciudad Juárez vivió uno de los episodios más alarmantes de violencia cuando se registró el primer atentado con coche bomba en la ciudad.
Un grupo de agentes federales respondió a un llamado de emergencia en la avenida 16 de Septiembre, tras reportarse detonaciones de arma de fuego en la zona.Al llegar, a unos 200 metros del lugar, una explosión sacudió la escena: un vehículo estalló frente a ellos.
La explosión dejó varios policías heridos y provocó una reacción inmediata del resto del equipo, que descendió de sus unidades en formación de combate, ante el temor de un nuevo ataque con granadas o armas de mayor calibre.
Uno de los agentes, que trasladó a compañeros lesionados ante la ausencia de ambulancias, relató que algunos presentaban heridas por esquirlas y quemaduras graves.
El saldo fue devastador: varios elementos con lesiones de consideración y la muerte del agente Ismael.
Sin embargo, aquel día marcó un antes y un después en la estrategia de seguridad en Juárez, al evidenciar el uso de métodos de guerra por parte del crimen organizado.
A más de una década de aquellas sesiones privadas, los resultados siguen siendo objeto de debate, pero lo que sí queda claro es que en medio de la tragedia, hubo un intento, aunque callado, técnico y diplomático, por reconfigurar el modelo de seguridad y Ciudad Juárez fue el epicentro de esa apuesta.
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Originaria de Ciudad Juárez, tengo 37 años y soy fundadora del medio Circuito Frontera. Me enfoco en temas de migración, derechos humanos e infancia, con interés en periodismo narrativo y reportajes de investigación. Gané el Premio Columna de Plata 2023 en Reportaje y mención honorífica 2025. Ganadora de la beca METIS 2022 de SembraMedia, la única mexicana entre más de 100 postulaciones de América Latina. Ganadora de dos becas del Border Hub del ICFJ. Fronteriza, metalera y amante del café. Ver más



